jueves, 17 de mayo de 2018

Jaime Cañellas Bibiloni, un mallorquín en Puerto Rico, 1962.


   Leyendo este artículo, recuperado, de mi cada vez más copiosa biblioteca, uno se percata de que la colombofilia con el devenir de las décadas, se ha convertido en otra cosa. Hubo un tiempo en el que la oferta de ocio no era tan brutalmente abrumadora como en nuestros días, y esto, queramos o no, tiene un peso decisivo en el oscuro futuro que nos espera. No obstante, siempre los hay que en su día tuvieron palomas, y que jamás olvidaron esa impronta que  en ellos dejo ese familiar olor a palomina, o aquella placentera sensación de observar un bando volar a lo lejos. 
  Otros en cambio,  se acercan curiosos, porque siempre tuvieron animales por casa. A todos ellos es a los que debemos dirigir nuestros esfuerzos. Hay una verdadera cantera ahí fuera. ¿De verdad estamos haciendo algo?
  Los hay, que de forma insana y egoísta, sólo piensan en ellos, eliminando rivales, sembrando cizaña, y construyendo mil y un obstáculos, para que los demás acabemos cansándonos. Si siguen así, al final del cuento, sólo volaran ellos. Triste.









PabS.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Velocidad progresiva de una mensajera, por Rodolfo Bellani.

Los tres tenores.

  No, no podía faltar a su cita. La mesa no estaba completa sin él, y sí, ciertamente, le echábamos de menos. Nuestro eterno Bellani vuelve con fuerza.
  Estas últimas semanas me he percatado que tengo un nuevo vecino. Su nido debe estar situado en alguno de los arbustos que rodean la casa. Y, ¡ ay amigos!, sus conciertos son gloria para mis oídos. Escucharle se transforma en una irresistible música sonora que inunda tus tímpanos y te enamora al instante
Su nombre: Ruiseñor. Un diminuto pero locuaz pajarillo que hace las delicias del vecindario. Se toma tan en serio su trabajo, que por las noches practica hasta altas horas de la madrugada. Sin descanso, como nuestro incombustible Bellani.
 Curiosamente no es un pájaro vistoso, ni agradable a la vista, como otros, verdaderos modelos de la naturaleza, pero pocos, muy pocos, poseen sus atributos: Unas maravillosas y potentes cuerdas vocales. 
Si el ruiseñor fuera paloma, a buen seguro ya lo habríamos  transformado en bonito, porque nuestra naturaleza es "robarle" el sentido a lo que lo tiene. Muy probablemente ya no cantaría, deslumbraría a la vista, y sería la envidia de nuestros vecinos, pero ya no sería un ruiseñor. Sería otra cosa.





PabS.

martes, 15 de mayo de 2018

El entusiasta don Juan Planells Tur.


  Para ser grande en la Colombofilia te tiene que interesar todo. A veces en una revista antigua das con algo que se torna importante en el futuro. O aquel día, en el que sentado en la habitación de un hospital, acompañando a un familiar o amigo, te cuestionas por qué diantres incluyen eso en los menús de los enfermos, y susurras en voz baja: Eso podría funcionar. 
  Así, con ese impagable espíritu, logras subir todas las escaleras.
Resulta verdaderamente crucial tener ese ánimo observador como aficionado, en cada una de las cosas que tienen que ver con las palomas. Es esa mirada global, que no distingue lo que uno quiere leer de lo que no te interesa. Todo se transforma en importante.

Para llegar a nuestro días, hubo gente con un espíritu sin igual. Hoy os acerco la figura de Juan Planells Tur. El tiempo pasa para todos, y va borrando la impronta que algunos dejaron hace ya algunas décadas. Como ese castillo de arena construido por un grupo de niños un día cualquiera de playa, que un metódico mar, acaba, ola tras ola, borrando su recuerdo para siempre. Esto es parecido, por eso me gusta de vez en cuando acercar la figura de alguien que construyó Colombofilia, aunque aquello, tuviera lugar, hace ya más de medio siglo.

 A pesar de haberme creado algunos "enemigos", ahí, en la mochila de la vida, jamás tuve el problema de loar a aquellos, incluidos éstos, que me parece, hacían un gran bien por nuestro deporte, como tampoco soy dudoso, en acentuar, cuando las cosas, desde mi humilde opinión,  se hacen rematadamente mal. 






PabS.

lunes, 14 de mayo de 2018

Un día entre amigos. 13 de Abril de 2018.




   Tengo muy presente, que la Colombofilia, como  la vida misma, está compuesta de pequeños momentos,  fugaces instantes en los que sientes que sigues vivo. Hacer cosas que te gustan, rodeado de buenos amigos, no tiene precio. ¿Se puede pedir algo más?. Todos tenemos nuestras afinidades, y es lícito que así sea.

 Una buena conversación colombófila, rodeado de colegas, alrededor de un buen mantel, llena aún más de lo que te puedas llegar a "tragar".  Batallitas de abueletes, comentarios, contraste de pareceres, consejos, todo sirve entre aperitivo, cerveza y almuerzo. 
Este encuentro se ha convertido con el tiempo en un clásico en nuestro calendario deportivo. ¡Cuantos más de ellos, mejor!

 Antes de llegar a casa, Biel y David, como si de dos bravas mensajeras se tratase, tuvieron que lidiar con un  mar enfurecido. Medio pasaje hizo las delicia de la fauna marítima del lugar, en forma de inesperado alimento. Esto es lo que tiene navegar entre olas de 2 y 3 metros. 
 Llegaron tarde, y con mucha hambre. Lógico por otra parte, ya que vaciarse súbitamente se cobra su precio. Tras su llegada, palomeo, comida, vuelta al palomar, y como postre,  charla de sobre mesa en el porche de casa. Dio tiempo hasta para grabar un video. Muy buenos momentos.
Este tipo de  encuentros son fugaces, pero muy intensos,  y se acaban haciendo jodidamente  cortos, porque uno disfruta hablando y escuchando de lo que más le gusta. El año que viene, más.


Hasta el año que viene.




PabS.

jueves, 10 de mayo de 2018

Tócala otra vez, Sam.




  
  Ya hace casi un mes sin actividad bloguera. Durante la última semana,  en varias ocasiones, me he sentado desganado delante de la pantalla de mi portátil,  pero mis dedos parecían inertes, como si las ganas de seguir compartiendo se hubieran esfumado por algún rincón. Coordinarlos y ponerlos de acuerdo de nuevo, ha sido un suplicio. En cierto modo, he tenido que negociar con ellos. Y los puñeteros, son jodidos de convencer. No, no estaban conectados al que manda. 
Casi un mes sin escribir, y sigo igual, sin fuerzas, pero hoy, he querido hacer un pequeño esfuerzo y "tocar" algunas notas, para ver que tal suena. Tócala otra vez, Sam.

  La colombofília es realmente hermosa, llena de emociones y situaciones de todo tipo. Luego, el verano,  te ayuda a olvidar las mil y una trastadas, decepciones,  instantes mágicos o amargos, o quizá aquello que pareció y nunca llegó a ser,  o por qué no, aquel inolvidable fin de semana que tan poco pudiste disfrutar,  y en esas, uno vuelve a retomar fuerzas y nuevos bríos, tan sólo, unos pocos meses después. 
  La maquinaria de hacer pichones no cesa, y una vez ésta se pone en marcha, se nos hace, todavía si cabe, mas complejo tomar decisiones drásticas. ¿Decisiones drásticas?, pero ¿por qué? No hay uno sólo, ese es el problema. Estamos rodeados de problemas con nombres y apellidos, a los que o extirpamos, o este magnífico juego se va a la mierda. Lo veo por todas partes. Tenemos un grave problema, y generalmente preferimos mirar a un costado.

 Aquellos, los que hacen de cualquier cosa un gran problema, los que quieren mandar constantemente sobre los demás, a pesar de que la afición no tiene dueño, los que generan cizañas con mayor facilidad que Messi dejando atrás rivales a su paso, los que están siempre más preocupados del vecino que de sus propias palomas, los que pagan las miserias de sus infelices día a día con los compañeros de afición, los que te tocan los huevos sin tocártelos, los que harían cualquier cosa por un trofeo, dejando el oscuro deseo de Cristiano en un mero capricho, y así un larguísimo etc.  
Pues sí, prefiero los que comparten, aunque lo hagan en una conversación colombofília disfrutando de una refrescante cerveza fría, los que generan ilusión, los que te abren los ojos, los que te contagian, o los que te hacen ver que hay algo más de lo que tus ojos ven,  los que te demuestran que la mayoría no siempre lleva razón, ...a todos ellos, ...¡estoy de vuelta!.

Antes de despedirme (ya tengo agujetas), me gustaría dejaros un video, correspondiente al Grand national celebrado el pasado mes de Abril. Ya sabéis, nuestro hermano rico, tiene muchas similitudes con nuestras palomas. 
 La carrera se prolongó durante algo menos de diez mágicos y aconjonantes minutos. Os la recomiendo. Ya en alguna ocasión, os he hablado de caballos ilustres, de animales de otro planeta, pero que nacieron sorprendentemente en este. Hoy, quería compartir este video que mi amigo Eloy me mandó el mismo día de la carrera, pero que no había podido compartirlo hasta que encontré algo de fuerzas para demostrarle a mis dedos, que si uno quiere, se puede.

Dos reflexiones finales y el video. El final de la carrera es apoteósico. Donde demuestra, que a veces uno puede hacer ganar al caballo, que quizá, no iba a ganar (opinión). Y lo más importante, esta carrera, llena de obstáculos, pone de manifiesto la resistencia de estos espectaculares animales. Están hechos de otra pasta, como las nuestras, las buenas, las que lo demuestran en carreras épicas para el recuerdo. 
 Puedo imaginarme, en un improvisado juego, si en la carrera del video, redujéramos los obstáculos a la mitad. Sería como una suelta de gran fondo, con un gran viento de cola. Manipulada. No, no sería lo mismo, y muy probablemente no ganarían los mismos, y claro está, llegarían a la meta,  muchísimos más caballos.
 La carrera, los lleva al límite, y eso es lo que conduce a la gloria a los vencedores. Untarlo con mantequilla, le confiere otro sabor, que a mi personalmente, me desagrada. Cuestión de gustos.





Saludos.



PabS.


sábado, 14 de abril de 2018

Punto y aparte.


  


   Con este post final doy por finalizada la temporada, y tal como anuncié, me tomo, espero, un respiro bloguero. Siempre con el objetivo de dejar descansar la cabeza, el teclado y los dedos. Generalmente, eso trae consigo nuevos bríos, proyectos e ideas. Para atrás ni para coger impulso.

  Ha sido una temporada extraordinaria, donde he tenido que lidiar con mil y una dificultades, una misión sólo apta para alguien que todavía tiene pasión por esto. Por momentos creí que la había perdido, pero fue tan sólo un espejismo. La dificultad de este año me ha hecho volver a disfrutar de la colombofília con mayúsculas.

Me enorgullece poder afirmar con  enorme satisfacción como la gente sigue confiando en estas palomas, y año tras año, son más y más, los que se acercan curiosos, y apuestan por una selección muy afilada y artesanal, y por una forma de entender esto.

El año ha sido soberbio para el fin que había sido destinado. Selección, arrastres, separarse de las palomas mallorquinas con las que volaban, afrontar en solitario los peligros de ese último salto de mar, dormir fuera, y un año más demostrando una inusual solidez colombófila que dura ya 12 años.

Veintidós (22) palomas de 881 km, tres saltos de mar. Se dice muy fácil. ¿Alguien en toda Baleares con tantas de semejante distancia?Pues sí, para nada es prepotencia, todo lo contrario. Orgullo, lógico, el de alguien que siente un enorme amor por este deporte y se esfuerza por construir algo. 
Un enorme viaje, del que desde aquí trato de haceros partícipes. 
Marbella. Esa es la ciudad, esa la distancia tope a la que me he enfrentado estos últimos tres años. Fue un reto y los retos están para superarlos. Ya tengo otros en mente. El día que no los halle, no me leeréis por aquí.

Sin más me despido por ahora, no sin antes recordaros
que tenéis el arcón a vuestra disposición en https://plumanegras.blogspot.com.es/p/cuadro-reproductor-2016.html

Hay otros animales disponibles, algunos, los de los anilla 2017 que os comenté, y otros reproductores, pero tendrá que ser por privado. Las ultimas semanas han sido agotadoras


WhatsApp 616 03 24 70.



Saludos, y a todos aquellos a los que os quede la gran fiesta del gran fondo por disfrutar, mucha suerte.

PabS.

jueves, 12 de abril de 2018

Colombófilo con opinión. Siendo uno mismo hasta el final.




  Alguien en algún lugar  pintó sobre la húmeda arena un 6 ó un 9...lo que él, en concreto, quisiera dibujar sobre ella. Llegan dos personas, y los dos observan el número desde diferentes perspectivas, pero uno de los dos está equivocado, a pesar de que lo que ve es y parece un 6 ó un 9, pero lo está, porque el que lo pintó,  o bien dibujó un 6 ó bien un 9. Uno de los dos se equivoca. 
No están observando el número desde la perspectiva adecuada. Uno de ellos no. Pero da lo mismo,  nadie quiere buscar la solución, la gente lo que quiere  es tener razón. 

Esto no es ni mucho menos una traducción del texto, más bien un muy mal resumen, pero que me sirve y mucho, para introducir el tema de hoy.

 Sí, sí lo es, es difícil. ¡Qué difícil es expresarse con libertad sin herir los sentimientos de los demás!, ¡qué complicado ser uno mismo sin meterse en un jardín!. Podríamos decir, afirmar incluso aquello de: ¿por qué cada uno no se dedica a sus asuntos?, como solía decir mi amigo "el avestruz", o mejor, ¡deja de "tocar los huevos"! (eso lo añado yo), o mejor aún, aquel mítico ¿por qué no te callas? Sí, quizá eso sería lo más acertado, pero soy de los que se mojan. Colombófilo de raza hasta el final. 

No puedo. No, y menos cuando observo como los cimientos de mi pasión se vienen abajo. Me joroba, sí, ciertamente lo hace. No, no puedo ser partícipe de una mentira colectiva tan sumamente destructiva. Me resulta imposible. No soy así.

Tengo sentimientos encontrados. No puedo negarlo. Por una parte me alegra enormemente  la  mayúscula alegría de los demás, amigos y conocidos, y por otra, me molesta ser partícipe de alguna forma de todo esto, maquinado por unos pocos, que al final lo que produce es mal educar al colombófilo en general,  y jugar con sus sentimientos. No lo saben, se equivocan, pero el tiempo se encargará de demostrar que estoy en lo cierto.

  Otros, muchos que piensan como yo, no se atreven en estos momentos a exteriorizar lo que estoy escribiendo hoy. ¿Por qué? Por la sencilla razón  que  no parece, quizá,  el mejor momento para hacerlo, o porque verter una opinión mezclada con tanta alegría colectiva no es muy popular.
 Quizá no, quizá no lo es, pero cuando una mentira llega directa al corazón, cuando una medio verdad cobra más fuerza si cabe con una foto en el Facebook de turno, o te asombra el aplauso, generalmente vacío, de la mayoría. Sí, lo sé. Todos buscamos el aplauso fácil. Facebook, WhatsApp están para eso, para llenar egos y carteras. Sí sí, los míos también. Pues eso, mi ventaja es mi coherencia, eso me da la autoridad para seguir siendo sincero. En las buenas y en las malas. No me escondo.

Me aficioné a este deporte desde muy niño. Su magia me envolvió hasta donde nadie puede imaginarse. Morirá conmigo, pero  hoy, me duele ver que no hay montañas y picos que superar, porque éstos, están manipulados. El aire está tan viciado que ya no se puede respirar. 
 Exiliado de la competición por el miedo de unos pocos, buscando seleccionar y sólo seleccionar animales diferentes,  llego a este tipo  de formato de suelta, donde mi pasión queda vacía.

  Marcar de 960 km en el día de la suelta a, atención,  ¡96 km/hora sostenidos, es decir, a a casi 1600mm!, pues sí, sin duda habrá algún iluso que vea en ello mérito. Tan sólo veo ayuda, una enorme y descomunal ayuda. 
Otro podría afirmar, que las suyas no llegaron en el día. ¿Qué más da? El viento las trae, las acerca muchísimo el día anterior. Lo manipula todo. Otro, no sin razón, podría replicarme que 960km son 960km..con o sin viento. Y a todos ellos les respondo : Tenéis razón, pero con varios y enormes PEROS como respuesta.



Ahí van, mi explicación y la visión del asunto:

Si este año, viendo como se han desarrollado los acontecimientos, me hubiera dado por enjaular de Ayamonte (para mi 1060km), no tengo ninguna duda, que habría marcado, y ¿sabéis qué?...No estaría nada contento. Como no lo estuve el año pasado en una situación similar. Puedo ser muchas cosas, pero soy sincero hasta donde me perjudica, y en eso nadie me podrá espetar un sólo pero. 
  Dando un paso más allá, y siendo algo más explícito. Han dejado sin contenido un deporte de retos. La única esperanza que siempre me quedará, es que afortunadamente jamás podrán dominar y manipular el tiempo atmosférico a su antojo. Siempre, y el año que viene, con gran probabilidad, Ayamonte vuelva a ser lo que era, lo que siempre fue. Lo que nunca debió dejar de ser. Un reto.

En Menorca, un Baza (640km) exigente se desarrolla en unas 10 horas y un 15/20% de llegadas, eso sería un Baza de los que deja muy buenas palomas. De esos hay al menos uno o dos cada año. Las palomas de ayer recorrieron 320 km  más que un Baza, en el mismo tiempo.  Creo que ni dopadas hubieran alcanzado semejantes velocidades. Día parecido, quizá con algo menos intensidad que el Marbella de los menorquines del que ya os hablé, pero igualmente una burrada. El día de la suelta ya vaticine un "gran éxito".¿Tengo acaso dotes de pitonisa?

Conozco el final de la historia, porque lo viví anteriormente. Pan para hoy, hambre para mañana. Esto es un banquete, una fiesta puntual,  una cogorza que deja resca, un invento con grandes dosis de ciencia ficción. La inmensa mayoría de esas palomas, a pesar de lo km, no sirven, y la cesta y su descendencia me dará la razón , sin ningún genero de dudas, en los próximos años. Para los que buscamos animales extras, es un año perdido. 


Afortunadamente esta temporada a mi me salió bien, y pude disfrutar de un Marbella auténtico, de los que la paloma debe demostrar si lleva regalo dentro, de los que debe dormir fuera, de los que llegan a 800/900 mm a partir de las 9 de la mañana. Quizá no siempre sea posible. No lo sé. Sueño con esas sueltas.
No, yo selecciono palomas, buenos animales. Busco ejemplares capaces de otra cosa. El viento de ayer, en gran parte del recorrido, con ayudas de hasta 40 nudos, unos 75 km/h, era excesivo, una ofensa para los fondistas de verdad, y eso amigos, es hacer muy grande un pastel.

 Nunca, nunca hay que tener miedo a expresar una opinión. Con respeto, pero no dejar de decir lo que uno piensa por miedo a represalias. No. Esos son los míos, los que se atreven, los que van de cara. El tiempo a la gente auténtica, acaba dándole la razón siempre. Quizá surgen más obstáculos siendo un tipo sincero que un simple lame culos, sí, probablemente, pero cada uno decide lo que quiere ser.

En resumen, contento por aquellos que han marcado, porque ellos no tienen la culpa, a los que ademas, entiendo su enorme alegría. Contento por esas palomas que no tienen ninguna culpa, y triste por el desolador panorama en el que nos estamos metiendo. 
Sólo me queda esperar, que no todos los años sean iguales, y preocupado porque este "desastre" disfrazado de triunfo les de pie a seguir por esta senda que conduce a medio/largo plazo a desprestigiar nuestras enormes palomas.

Una última reflexión para acabar. Gestionar esto no es fácil. Los que marcan están contentos. Ellos ven un nueve, sólo un nueve, aunque en realidad, siempre fue un seis.

 Dicho todo esto, me alegro enormemente por los que han tenido el buen hacer de marcar alguna paloma, por mis compañeros del Club de Binissalem. Son varios los que han marcado. Este club esta experimentando una gran metamorfosis, y yo me alegro enormemente. Muy bien por ellos. 
  Y como no, por mi amigo Lluc Llabrés. Con un 3/3 de Ayamonte que le colocará con gran probabilidad en la primera página del absoluto del Grupo Mallorca. Un lugar que él ya conoce. Ya estuvo allí hace unos años, y se está convirtiendo, a pesar de no disponer del tiempo que a él le gustaría, en un asiduo de esos puestos top. Un lugar donde también estuvo Biel Antich mientras fue colombófilo, y yo me siento orgulloso de ellos dos, y de todos aquellos a los que en algún momento he podido echarles un cable y les ha ido bien. 
Hay que distinguir. Una cosa es mi critica por este tipo de búsquedas en los días de suelta, adelantado el calendario, retrasando, buscando un viento enmascarador de resultados, y otra muy diferente la competición. Una vez sueltan, todos compiten en las mismas circunstancias, y ahí tanto Lluc, como Biel, en su día demostraron que si se quiere,...., se puede.  



PabS.

martes, 10 de abril de 2018

ALDO y SIBILA.

ALDO y SIBILA

Estupenda pareja, que por experiencia y líneas de sangre, cuadran perfectamente. Se venden como pareja o por separado.

Precio: WhatsApp en el 616032470 



ALDO

Padre: Granito (tres fondos) y padre de "Sa Sorda" (Marbella 881 km).

Madre: La última mohicana. Esta hembra es mas que nunca la última mohicana. Representa un poco las líneas viejas de casa. Hija del mosqueado del o3 y de la ahorcada.



SIBILA

Padre:  El Rodado, hermano de Susurro, del 60 o del 382.
Todos ellos hijos del 57 con la Rodada de Carlos.

Madre: Sirenita, volada de Marbella e hija de Mayo y de Úrsula, también volada de Marbella (881km). Úrsula tiene 5 hermanos pasados de Marbella y Mayo ya fue padre de Ariel (Marbella) con otra hembra .


(Las fotografías de hoy no son muy buenas, pero creo suficiente, como para hacerse una idea)











PabS.