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martes, 3 de abril de 2018

...Y el séptimo día, dicen que descansó.

 ...pero algo antes de eso, al menos en mi caso, el sexto, al llegar a casa después de estar todo el día fuera, me encuentro con esta agradable sorpresa. No es habitual. El desgaste, y ese último charco hacen enorme mella ellas, y normalmente, tras el segundo día de concurso es complicado recibir "visitas". Pero tras esta paloma hay una historia, siempre la hay. Sucede sin embargo, que en la mayoría de las ocasiones no llegamos a conocerla.

Tal y como os explique, el día de la suelta, en un Marbella como toca, no es posible marcar en el día. Echándose encima la noche del mismo miércoles, Toni Perelló me "cogió"  una tardía, "Camila", de la que ya conocéis su historia.
Pues bien, ese mismo día de la suelta, recibo la noticia de que otra paloma se ha metido en un palomar de Mallorca. Trato de rascar e indagar donde exactamente, pero todos mis esfuerzos caen en saco roto. El tercer día recibo una llamada de Tomeu Prohens, presidente del Grupo Mallorca, explicándome que la paloma estaba en su palomar (Campos). Por lo visto, la había soltado, y por la razón que fuere, la paloma, a pesar de estar entera físicamente, no partía. 
El cuarto día fue un infierno aquí. Os recuerdo el contexto. Ese día soltaron los menorquines con un viento de culo terrible. https://ultimahora.es/sucesos/ultimas/2018/03/31/990289/viento-causa-estragos-mallorca.html
  El quinto día, el Domingo, Tomeu la suelta al medio día, y la paloma parte, pero regresa a su palomar de nuevo. Así que damos por concluido el intento y quedamos que un amigo la pasará a recoger. Ayer llego a casa y me encuentro una paloma en el tejado. 

                                     

  En ningún momento se me ocurrió que pudiera ser ella. El padre de Tomeu soltó las palomas ayer a las 16 horas de ayer, supongo que sin saber que mi paloma estaba entre ellas. Y ahí, ella, decidió volver a casa. Recorrió 765 km en un día muy jodido, pero se entregó en un palomar. Este es uno de los inconvenientes de los tardíos. Las buenas adultas aprenden el oficio de dormir fuera a base de golpes.
  De cualquier modo, esta paloma, producto de primos, hija de Granito (Mármol- 555) y de Sanba  (77-Xanita) y 1º social e insular de Sangonera (520km)1º social e insular de Baza (640km) ya está en casa. Mármol y el 77 son hermanos. Mi agradecimiento a Tomeu desde estas líneas. Queda bautizada como "Sa Sorda", en homenaje a Campos.
Se acabo el cuento con un feliz final. Muy satisfecho.
Siete (7) al reloj y dos (2) más retrasadas de casi 900km. "Aquiles" al quinto día por la mañana y "Sa Sorda" el sexto, en una colombofília donde llegar tarde no te da premio, pero te habla de raza, tesón y pundonor. ¡ Olé por ellas ¡.

  Cambio de tercio. Hace un año exactamente recibo un encargo de 10 pichones del cuadro reproductor 2017, en concreto de la primera ronda. Por razones que no vienen al caso, tenía especial interés en que a esta persona le fuera muy bien. Con ese motivo deje más pichones, de las mejores parejas,  para que pudiera escoger. Este colombofilo llevaba años esperando su momento. No había podido volar desde hace muchas décadas, y por ello de algún modo me sentía muy identificado con él. Mientras se construía su sueño en forma de palomar, le fui guardando esos pichones y otros. La cosa se fue torciendo, y al final hace cosa de mes y medio, me comunica que le es imposible volar palomas. Sin problemas, le respondo. El inconveniente es que me encuentro con más de 30 pichones que no han volado nunca y que me hubiera encantado haberlo hecho este año. Todo salió mal.
Mi idea es soltarlos estos días por casa. Lo he hecho en el pasado. No es lo ideal. Llevan encerrados los primeros 7, 8 ó 9 meses de sus cortas vidas, según la edad. No, no es un buen plan. Aunque tengo la certeza de que el que sea bueno de verdad, olvidará este percance sin problemas. 
  Al mismo tiempo a mi me sirve como experiencia. Nunca antes tuve un equipo de más de  30 "pichones" en estas fechas. De hecho para la foto de familia, los reuní en un palomar. Hay más de 40, porque hay algunos pichones que no volaran. Los he guardado, como hago en alguna ocasión, como banco de sangre y en previsión de que alguno de mis cracks, diga hasta aquí he llegado. Siempre nadar, nadar mucho, pero también guardar la ropa.

  Comento esto porque de todos ellos, haré un lote que pondré a la venta por aquí en breve. Por otra parte queda pendiente el cuadro reproductor 2018. Tras eso, un merecido descanso bloguero, dando por concluida la temporada 2018.






PabS.

miércoles, 24 de enero de 2018

Mi historia. (Cuarta parte). La amistad con Carlos.




  Decíamos ayer, que todo episodio doloroso lleva consigo adherido algo positivo. Bueno, lo cierto es que no siempre es así, pero en este caso, de algo, que me dolió muchísimo, y que yo sentía como dramático, nació un brote de esperanza. Se abrió una puerta.
  A raíz del "saqueo" que sufrí por parte de aquellos dos gamberretes, conocí a Carlos. Éste no sólo me regaló 12 palomas, sino que me hizo un regalo aún mayor si cabe, sí, mucho más grande que eso,  una gran amistad, y sobre todo, dio forma al colombófilo que soy hoy.
  Ser colombófilo es ser tú mismo. Hay cosas que se aprenden, otras que no, pero como en cualquier oficio, la experiencia, o tener un buen maestro, pueden sentar las bases de algo grande.
 Carlos siempre me decía: "Te he hecho campeón, te he hecho famoso, y ahora te haré rico". Eran bromas que los dos nos hacíamos. 
  Para mi, fue un maestro colombófilo, mi maestro. Si podemos imaginar en la cabeza una figura en la que apoyarnos, alguien que nos sirva de guía, un espejo donde mirarse, ese era Carlos Márquez Prats para mi.
En no pocas ocasiones bromeaba y me decía: "Debo reconocer, que calvo o con canas, pero TÚ habrías llegado. Lo llevas dentro".
A él, todo aquello le divertía. Disfrutaba lo mismo o más que yo. Se sorprendía de mi voracidad, del revolucionario que llevaba escondido. Solía afirmar que quería el sol sólo para mi. El futuro se encargó de demostrar que eso no era así. 
  Sucede sin embargo, que yo tenía todos mis sentidos en aquello. El reto era muy grande, yo , así lo sentía.
Nos llamábamos a diario. Fueron unos años muy divertidos que tuvieron un final muy doloroso. Su inesperado fallecimiento.

  Siempre fui muy lógico y sensato, pero él me dio las herramientas para comprender como moverme entre plumas. Siempre me hablaba del que había sido su maestro en el pasado, el gran Norbert Norman. Escuché muy atentamente, cada una de las historias que él iba compartiendo conmigo. Fueron muchos, los momentos mágicos. Y a partir de ahí, desarrolle mi colombofília. Todos llevamos una dentro, la nuestra.
  Quizá, en mis primeros pasos,  había aprendido mal, porque hacerlo rodeado de gente que ya no tiene la seguridad en nada, contagia a aquellos que se acercan al mundo de la colombofília . Eso, y que los hay que de ayudas, las mínimas, obsesionados en poner piedras por el camino a los demás, en lugar de avanzar en el suyo propio.
Sí, tuve que volver a empezar, y comencé con algo muy importante: Desaprendiendo.
  Viajé con él a Bélgica y a Holanda, en una experiencia muy enriquecedora. Estuvo en casa esperando palomas conmigo.
Ese día no lo olvidaré. Rosalía y Carlos tuvieron a bien acompañarme en la llegada de un Villajoyosa (420km). Esto fue en el año 2010. Queráis o no, tenía mis nervios. En mis adentros pensaba:"..y si no marco ninguna".
 Me inundaba cierto sentimiento de inseguridad. No, no quería quedar mal delante de él, jajaja...bueno fue una suelta bastante dura. A la isla sólo llegaron dos palomas en el día. Las dos juntas, y como siempre la mía lograba un segundo. Salve la "bola de partido" delante del maestro.
 Este es un tema en lo que no insistiré más, pero si alguna paloma se pegaba a rueda de las mías, o viceversa, los primeros puestos me estaban "vetados", dada la nefasta  ubicación del palomar, o la entrada natural de las palomas. Es algo que con el tiempo, acabé por descartar de mi cabeza. O tenía las palomas en un nivel de super héroe, nivel leyenda,  algo que he logrado unas cuantas veces en mi vida, o el primer premio era una anécdota para mí. No importaba si a la isla llegaban sólo 5 palomas juntas, a mi me correspondía el 2º,3º,4º y 5º. Al principio pensé que había cámaras ocultas, pero no, era un tema de entender por donde entraban las palomas, y donde estaba situado mi palomar. Lo asumí.

  Regresemos al año 2007. Fue una muy buena temporada. Fue el primer paso de algo muy grande. Aquel año ya fui el colombófilo con más palomas marcadas desde la península. Fueron muchísimos los trofeos y campeonatos obtenidos. Esa temporada fue algo distinta. Se intentó algo nuevo. Campeonato de adultas y de yearlings por separado. Ambos, en bandos distintos. Tras el análisis de final de temporada, vistos los resultados,  se acabó desechando. 
No hubo diferencias ostensibles, es más, me atrevería a afirmar, que las sueltas de yearlings fueron mejores que las de adultas. Separarlas no ayudaba.

  El año 2008 (hace 10 años), simplemente exploté. Fácilmente lo podemos catalogar de orgasmo colombófilo. Marqué 36 palomas desde la península, algo inimaginable en el pasado. De hecho, el 95% de los colombófilos de la isla, hoy en día, diez años más tarde, todavía no pueden ni acercarse a esos números. 
Ya os podéis imaginar. Muchos comenzaron a dudar, si dopaba las palomas. Para situarlo en un contexto adecuado, 36 eran números de extraterrestre. Muchos colombófilos en la isla llegaban con esfuerzo a 3, 4, ó 5 palomas en una temporada.
Todo comenzó en una suelta de Calpe, en la que marqué 22 palomas, y os puedo asegurar que fue un Calpe correcto, pero no uno de esos de ahora que viene todo, ni por asomo. Muchos en el club habían enjaulado 5 y tenían sólo 1.
Recuerdo que enjaulé 34 palomas. Yo ya llevaba incorporado el "chip" de seleccionador nato. No me guardaba nada. Algo comenzaba a "cocinarse", y olía muy bien.

  A pesar de mis números, el gran fondo seguía resistiéndoseme. ¿Por qué?. En primer lugar porque sólo había uno, y en segundo, parecía que tenía una inmensa facilidad para derribar los fondos, por difíciles que éstos fueran, pero el gran fondo no me dejaba pasar. Supongo que el filtro de los 7 años, seguía vigente. Aclarar que no marque de gran fondo, pero fue una suelta en la que llegaron sólo 3 palomas. Tenía que afinar más. Aquello, una vez superado el luto, me motivaba más si cabe. De todos modos, es cierto que a toro pasado, y reflexionando sobre ello, cometí ciertos pecados de juventud, que con el tiempo, fui capaz de enderezar. Por otra parte, en realidad, estaba comenzando, me faltaba depurar el cuadro reproductor. Algo que fue sucediendo progresivamente, al incorporar las palomas más voladas en él.

Ese año, descubrí a Miss Hellín, 1º social, y única paloma comprobada en el día, y con ella, a mi pareja de oro. Aquella jornada "medía" palomas de verdad. Viento de levante (en contra). Más de 12 horas para cubrir esos 520km que separan la localidad de Hellín de San Luis (Menorca). Recuerdo que la tarde se nos echaba encima, y no había ni rastro de paloma, hasta que escuche ese sonido tan característico,  las patitas y sus uñas, recién aterrizadas sobre la uralita. En aquel instante, yo estaba en el interior. Me quede petrificado. Una enorme alegría recorrió mi cuerpo. Hoy, aún sonrío.
  Ese día, el club de Ciudadela marcó dos palomas, de hecho marcaron ellos antes que yo. Una de las que llegó fue de Salord, la otra de Bagur (q.e.d). Muy probablemente, aquellas palomas, por la hora de llegada, recorrieron los 520 km juntas. 
 Hoy me resulta sorprendente que Ciudadela marcara dos y Mahón una. Mi opinión, es que a partir de ahí, los destinos de estos dos Clubs comenzaron a separarse. 
  Habrá tiempo, más adelante, para analizar todo, y el porqué hay personas que pueden arrastrar hasta lo más profundo del pozo al resto, obstinados por ideas que no tienen ni pies ni cabeza. 
 La gente debe comprender que las palomas son nuestras, de cada uno de nosotros, y que vivimos en democracia. Unidos somos más fuertes, pero el interés, debe ser COMÚN. Un club no puede estar guiado por alguien al que se le olvido marcar de la península, porque sus ideas y conceptos, arrastran al resto. Esto sucede hoy en Ciudadela desde hace 10 años. 
Hay cosas que son inadmisibles, y que al menos, en un dialogo sano, deberían poder exponerse diferentes puntos de vista. Llegará ese capítulo, con nombres y apellidos. 

  Volvamos al hilo de la historia. Todo lo que sucedía a mi alrededor, era admiración. Estaba construyendo algo muy grande. Haciendo las cosas muy bien, y comenzaron a llegar los frutos a borbotones, como nunca antes había sucedido.

Por aquel tiempo, cuando me llegaban rumores, alucinantes por cierto,  de que dopaba a las palomas, en cierto modo me halagaba, porque como yo tenía claro porque estaban funcionando tan bien, y llegaba a la conclusión de que si los cuatro tontos de turno,  pensaban que las dopaba, era sin duda, porque lo que estaba logrando les parecía imposible. Siempre es más sencillo, decir tonterías, repetir estupideces y mentiras, que pararse a pensar en las cosas. Eso, también cayó por su propio peso años más tarde, y explicaré la razón en su momento.

Aproximadamente a lo largo de aquel extraordinario año 2008, no puedo precisar la fecha concreta, comencé a escribir en un blog. Palomasmenorca se titulaba. Necesitaba expresarme, contar lo que me estaba sucediendo. Comenzó, como eso, como un diario, como un rincón donde exteriorizar mis pensamientos y reflexiones. 

Mis resultados habían explotado, desconocía hasta donde tendrían continuidad, pero hoy con la perspectiva del tiempo, puedo afirmar, que aquí comenzó el cambio en la isla. 
La gente necesita que les demuestres las cosas, haciéndolo, no contándole "milongas". Quieren verlo, ... y lo vieron.

(Continuará...)



PabS.

martes, 26 de septiembre de 2017

¿Cómo presentaban las hembras a los viudos en aquel 1980?

  Casi cuarenta años contemplan al texto de hoy. Y en el juego con nuestras amigas siempre anduvo la serpenteante línea que separa al éxito del fracaso. Señores, esto es un juego que jamás dejará de serlo, y aquel que demuestre mayor habilidad moviendo sus cartas, ese que haga bailar con mejor swing sus manos, saldrá vencedor. Ya sea jugando al natural, viudaje o sus múltiples variantes, etc. 
   El colombófilo deberá profundizar en su sistema, y llegar a descubrir dónde nacen y mueren sus límites. Sólo de ese modo amigos, acotándolos,  podrá doctorarse en lo que sí y en lo que no se pude hacer. Mucha cintura. 
Nuestro método ideal debería alejarse del barroquismo, y florecer en él un rico surtido de variadas posibilidades "b", "c", "d", etc...porque sobre el papel todo es más sencillo. Afortunadamente, cuando los hechos se declaran,  es cuando se produce el nacimiento de los errores y en ese soplo de aire, debemos alimentar nuestro ingenio.
En lo personal, me he topado con todo tipo de curvas, y ya iniciada la temporada deportiva existe lo que yo denomino como la línea sin retorno. Una vez cruzada, si el calendario no te ofrece tiempo suficiente para retroceder, las posibilidades se reducen exponencialmente. Así que resulta de suma  importancia, disponer de un plan inicial, conocer lo que no se debería hacer para no traspasarla, y abrir los ojos de par en par.

Os recomiendo su lectura.




PabS.

sábado, 23 de septiembre de 2017

La tentación de adentrarse en lo desconocido.

  Se suele afirmar, con o sin razón, que esta vida son dos días, y viendo como está el mundo, eso, en el mejor de los casos, es el tiempo que nos queda. No deberíamos atragantarnos con bobadas. 
  A menudo me pregunto el porqué de escribir en este rincón. Quizá sea mi válvula de escape, quizá necesito hacerlo. En el pasado esa válvula estaba monopolizada exclusivamente por mis palomas. Hoy la reparto entre muchas cosas.
  Hay días en los que nos levantamos opacos, faltos de positivismo, un tanto grises, cuestionándonos todo. Soy de esos "plomos" que tanto en mis días grises, blancos o negros, no paro de darle vueltas a las cosas. Lo llevo en la sangre, me entretiene, pero me genera unos enormes dolores de cabeza y sobre todo me conduce a muchos caminos sin salida. 
 Aquellas mañanas que nada más abrir las ventanas del palomar puedo observarlas salir a volar con esa fuerza que las caracteriza, reconozco que es uno de los momentos más agradables del día. Sedante natural que supera con creces a otros de tipo químico. Hay algo de magia en ese momento, sin duda. La mañana recién desperezada, los primeros rayos del sol dibujando sombras a tu paso, esa hierba mojada que desprende un caduco aroma a campo, y por fin, mi bando de palomas volando alto y lejos. Es una emoción fugaz, dura tan sólo unos breves instantes, pero de tal magnitud, que ya deseas que amanezca otro día para que vuelva a suceder. Supongo que son las locuras propias del colombófilo. A buen seguro, alguno de vosotros se sentirá identificado con mis palabras.
 El texto de hoy es antiquísimo pero deja una lección para el recuerdo que no deberías olvidar.





PabS.

viernes, 22 de septiembre de 2017

La combatividad de una paloma, apreciado tesoro.

  Muchas son las condiciones que una mensajera de fondo debe poseer para el desempeño con éxito en las grandes batallas. Las más determinantes, sin duda alguna, están escondidas en su interior, en algún rincón donde la ciencia probablemente jamás llegará.
Los pedigrees, los no dudosos, nos ayudan a aglutinar en un pedazo de papel números, palomas, campeonas, todas ellas con ese coraje, ese legado tan buscado transmitido generación tras generación. Y es ahí cuando las cartas quedan marcadas definitivamente. Sin duda, mejor que ello tenga lugar en tu casa, de ese modo no habrá duda alguna de que lo que afirmo es cierto. Si te lo cuentan, por el camino a buen seguro caen muchas migas.
  Lo contrario, el papel, el sello, y la firmita engañan a unos y a otros. Unos se acostumbran a mentir en ellos por un puñado de euros, y otros lo agradecen, pues el mero manoseo de aquel papel merece el desembolso. O cabe también la posibilidad de que no hubiera mentira alguna,  pero si handicaps por el camino. Algo que al apasionado colombofilo medio le cuesta entender. 
   Los amantes de las palomas tienen una gran cualidad, y es que hablamos de gente con un apasionamiento desmedido, desbordado e infinito, pero pesa sobre ellos un defecto congénito difícil de extirpar. ¡Somos muy inocentes!. 
No quiero nombres, quiero hechos. Con las palomas sucede lo mismo. Ese querer regresar a casa bajo cualquier circunstancia, deshidratada, mal herida, o, como en muchas ocasiones sucede,  mal preparada, y que a pesar de ello, se pose en el tejado de tu palomar, eso y no otra cosa es lo que distingue a una buena mensajera, a una elegida, del resto de gregarias, del resto de los de su generación.
   Sucede sin embargo que en esos días soleados en los que nos levantamos alegres y positivos, llegamos a creer que tenemos el palomar lleno de ese tipo de animales excepcionales, y lo cierto es que suele ser todo lo contrario. Somos tan ingenuos que tendemos a pensar que esa nueva adquisición, tan sólo por proceder de un gran campeón, aliviará nuestros resultados. O incluso peor, tenemos la capacidad para olvidar nuestra pésima campaña anterior y verlo todo de color de rosa meses más tarde. Adolecemos de criterio, un mal muy extendido.
Finales de un verano cualquiera, recién destetada la pichonada del año, todo se torna en ilusiones, proyectos, cientos de pensamientos positivos, todo es verde, pero... al finalizar la campaña, por lo general, se  nos presenta un cuadro que nada tiene que ver con aquellas expectativas que nos habíamos generado. Un año mas...

La combatividad, la garra, el querer a pesar de todo, el carácter, el tesón, son cualidades determinantes para las pruebas de fuego, pero nosotros preferimos quedarnos con los nombres, con las formas, con la fotografía, y con un sin fin de estupideces. Nos regodeamos en la salsa, y despreciamos por norma al plato principal.  
Esas cualidades  enumeradas poseen un valor incalculable, pueden adquirir formas inimaginables, pero los eruditos, los profesores sin aula, los necesitados de impartir clases sin haberse graduado, tratan de instruirnos en sus causas perdidas, y por encima de todo, su objeto es acotarlo todo. Que nada quede suelto. Que si las palomas tienen que ser así,  que si asa, el ala, el chalado del ojo, .... 
La colombofília no entiende de límites. En ese saco caben todos los locos que uno quiera imaginar.

Os dejo con un texto de 1974 de Francisco Pérez Tester. Claro, al grano, conciso y sin grietas. No, no se notan esos 43 años, en los que ha pasado de todo. El texto es inmaculado.






PabS

jueves, 21 de septiembre de 2017

La alimentación de las palomas y su puesta a punto.

Artículo de la revista Alas sobre el Mediterráneo, recopilado a su vez de Lainez&Coloms. Tendrá unos 10/12 años, pero merece una apasionada lectura, especialmente para aquellos que creemos que en la alimentación residen algunas de las claves del éxito de este negocio. 
  A un servidor le resulta frecuente hacer analogías con el deporte, sus deportistas, y  de lo que se alimentan para realizar grandes esfuerzos. La alimentación  es la base para que nuestras palomas puedan entrenarse como lo que son, ATLETAS, y puedan realizar esfuerzos cuasi  heroicos en carreras para el recuerdo.
En lo personal,  en plena temporada deportiva,  no necesitaría coger una paloma entre mis manos, ni importunarla abriendo picos, gargantas y demás. Sólo su vuelo me tiene en vilo y me dice en que punto nos encontramos. Y para ello, la alimentación  es el instrumento que poseemos como preparadores. Importantísimo.
En alguna ocasión, circulando con mi coche, he visto un bando de palomas de algún compañero, volar dibujando círculos sobre su palomar, sin más. Alejándose un poco y vuelta a empezar, círculos y más estériles círculos. Para mi esa escena sólo tiene una nombre: Un rival menos.







PabS.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Prevenir siempre es mucho mejor que curar.



Hoy va de "breves". De unos años para acá, y muy especialmente en zonas donde la temperatura es un regalo, la aparición de diferentes tipos de enfermedades en forma de virus,  adenovirus, adenocolis, etc están a la orden del día.
No soy veterinario ni pretendo serlo, pero tengo los dos ojos bien abiertos. Si vacunamos a nuestros pichones con la vacuna para la paramixovirosis al destetar (y revacuamos meses después), abusamos del vinagre, o de algún producto similar que baje el ph del agua, o acidifique especialmente durante los meses de calor, y destetamos más tarde que pronto a nuestros bebés, las posibilidades de que no tengamos problemas aumentan exponencialmente.
  Si además, nuestros bebederos lucen limpios y desinfectados, muy difícilmente sucederá algo desagradable.¿Lo cumplimos? ¡Que coño vamos a cumplir!. Sólo nos lamentamos cuando nos sucede a nosotros, y el aprendizaje de esa tristeza nos dura dos o tres temporadas. Luego, eso sí, nos preocupamos de las bandadas, de los planes de vuelo, y de mil mariconadas más, ...
 Comento todo esto por lo de siempre. Y me gustaría enfatizar, especialmente para algunos colombófilos mallorquines, que es una soberana estupidez sin sentido alguno, vacunar contra paramixovirosis con una vacuna basada en cepa de pollo. Lo barato siempre sale caro, muy caro. ¡Por dios!.


Importante
Una vez abierto el botecito de la vacuna, vacunad. No se puede utilizar otro día. Si el número de pichones a vacunar son 30, prefiero tirar a la basura el resto, que engañarme a mi mismo. No se puede volver a guardar el bote y revacunar al día siguiente o cuando nos de la gana. A ver, por poder se podría, pero por mis informaciones y experiencia yo no lo haría jamás. Y sobre todo, tomad en serio el acto de vacunar, que no tiene nada que ver con el de pinchar. 
  Y último inciso, pero es que clama al cielo, porque todo esto se supone que se debería saber: Sólo se puede vacunar a nuestras palomas si están sanas y saludables.



PabS.

Demasiadas normas pa´l body.

 Hoy seré más breve que la luz de una estrella fugaz. Prometo serlo incluso más.
 En la lectura del texto de más abajo se invierte escasos dos minutos. Tras hacerlo, uno se da cuenta que siempre los hubo con ansias de imponer sus criterios sobre los demás. Al efecto, el amigo Mariano alude en la obligación que imperaba en la época sobre los pichones y  adultas. ¡Cuán equivocados estaban por aquel tiempo!. Exactamente igual que en nuestros días. 




PabS.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Alimentación. Rodolfo Bellani.


 Tras días de agotadora lucha, como un náufrago con todas sus letras, buscas desesperado llegar a la orilla, casi entregado y exhausto, tratando de sobrevivir al inmenso mar, y allí, por fin, siendo consciente de haber nacido de nuevo, llegas a la conclusión que todo esto es una estéril guerra de egos, no de palomas. 
  Circula por ahí una especie de colombófilo muy dañina para su supervivencia, parásitos con ansias de poder,  a los que  sólo les interesa mantener un estatus, y de ahí no se moverán. No razonaran, ni lo intentarán, porque ellos ya decidieron. Un muro amigos, hablamos de una granítica pared sin mucho cerebro.
  Uno observa con asombro que a mis detractores lo que más cachondo les pone no es el negro de WhatsApp, sino cuando me da por  hablar de mis logros. Y ahí, como ratas de alcantarilla recién salidas de su guarida, buscan cualquier resquicio para ver si pueden meter la cuña.
  Hablando de mi, para que se queden tranquilos de una vez, destacaría unas cuantas cosas (todavía me queda una abuela), pero tres por encima de todas:
  Una, mi Campeonato de Baleares Absoluto ganado en la isla más complicada contra los casi 300 colombófilos de entonces. Remarcar que eso sólo ha sucedido en dos ocasiones en nuestra larga historia menorquina, y con sueltas desde la península, sólo yo (a fecha de hoy) tengo ese honor. Que pedante soy :(
  Dos, en casi todas las distancias desde península (haciendo memoria) y recordando que en las islas lo jodido es meterla y que lo mío es el fondo, poseo los récords de mayor número de palomas marcadas en una sola suelta, en las distancias de 400, 500, 650 y 880 km, ojo, de toda la historia de la colombófilia menorquina
En 270 km tendría que mirarlo (pero ahí ahí). Si el de mayor número de palomas enjauladas y marcadas con un 100%.
Y, salvo estos últimos dos años, que evolucioné  a modo granjero, la mayoría de esos récords fueron logrados comenzando con la mitad de palomas que mis rivales. Récords (algunos de ellos vueltos a ser superados por mi mismo)  que no me han llevado toda una vida, sino obtenidos los últimos 9 años.
 Obviando las distinciones nacionales, sociales u otras regionales, mi tercer mayor logro es que nadie en la isla mete más palomas desde la península(fondos) que un servidor desde hace 10 años. Y por último, y quizá el más importante, no desaparezco jamás, y esto me otorga argumentos para callar bocas, una y otra vez.
 Dicho lo cual, todos queremos más, o sentimos temporadas como oportunidades perdidas, o creemos necesitar dar varios pasos hacia adelante, pero esto nos sucede a todos, por lo menos a los inquietos.  Parece ser que para tener opinión haya que ser una campeón intachable, pero ellos no predican con el ejemplo, de ahí mis credenciales, yo sí las tengo.

  En mi club, que no es excepción en nada de esto, en un corrillo de esos que se forman a veces entre colombófilos, se hablaba hace unos meses, para variar, de mi persona, y sin estar yo presente. Uno de ellos, tras escuchar verdaderas barbaridades les espetó: ¿Pero de qué habláis?, Pablo es el mejor colombófilo de la isla de los últimos 30 años sin ningún género de dudas. Como veis,  a la misma persona, se la puede ver blanca o negra, pero parece que nunca gris.  

 Tras esta retahíla de estupideces por mi parte, necesarias para los obtusos de mente, me centro en lo importante, la colombófilia, que es lo que realmente importa. Y ahí también destaco, formando a muchos colombófilos repartidos por la geografía española. ¿Y tú, amigo, que haces tú, aparte de criticar todo lo que se mueve? En fin...
Prometido, lo dejo aquí.

 Nuestro amigo Bellani a buen seguro rebaja la tensión y nos alegra la mañana con una de sus inteligentes reflexiones. En esta ocasión sobre la alimentación.
 De ella podríamos hablar horas. Factor determinante en nuestros resultados. Os dejo, una nota que a buen seguro ya he comentado por aquí en el pasado:
  Imaginad a dos colombófilos vecinos. Ambos suministran la misma marca comercial a sus palomas y ambos la misma cantidad por paloma. Sus instalaciones son idénticas, pero al primero las palomas le vuelan como posesas, y en cambio al segundo, ese vuelo nunca acaba de convencer. El cómo y cuando las alimentas tiene su importancia.





PabS.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Entrevista con el Presidente de la Federación territorial de Tenerife, César Escobar Hernández, 1982.

  
  Treinta y cinco años contemplan esta entrevista al entonces presidente de la Federación territorial de Tenerife, César Escobar Hernández. 
Me gustaría enfatizar que soy una apasionado por la colombófila. Podría escoger un verbo cursi, y afirmar que la amo y siento este deporte como algo muy mío, pero no puedo obviar que también sufro su desamores constantemente.
 Tengo la inmensa fortuna que la competición y sus recompensas han sido muy generosos conmigo, pero algo la rodea que la hace difícil de digerir ciertas semanas del año.
 Muy de vez en cuando disfruto de una buena lectura, aunque sea de alguien, como el protagonista de esta entrevista, con el que te sientes identificado por ese amor por la colombofília, esa fidelidad que profesamos aquellos que tuvimos que esperar décadas para poder volar.
  El texto nos deja una fotografía muy exacta de la época, de sus problemas, de sus sueños. Y, sinceramente, muchos aspectos siguen exactamente igual, que entonces, aunque con una notable diferencia. Hoy, somos bastantes menos que ayer.

Os recomiendo su lectura.











PabS.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Sección nuevamente activada....



Las temporadas transcurren y con ellas los meses, los años, y en ese vertiginoso devenir, los sueños van cumpliéndose. Esta bonita frase que en muchos de nosostros no se cumple daría sentido a los sacrificios que este deporte exige. ¡Aqui nadie regala nada!. Las cosas suceden porque tú haces que sucedan.
Cada año uno trata de darle una vuelta más a esa puñetera tuerca que se nos resiste. Es denominador común entre los colombófilos. No es ni más ni menos que colombofília.

La temporada pasada supuso un punto de inflexión en mi trayectoria y corte por lo sano con el mundo de la competición. 
He palpado el cielo con mis dedos en muchas ocasiones.  Prefiero hallar mi dosis de dopamina en otras cruzadas.
El reto a día de hoy son esas sueltas marítimas con tres saltos de mar  alcanzándose los no despreciables 880 km,  donde sólo animales extraordinarios son capaces de acometer semajante viaje. Un mayúsculo reto sin duda alguna. 
La selección sigue siendo el objetivo número uno. Cincelar una a una para llegar a esa paloma especial, a ese animal con duende, exige grandes dosis de trabajo, ilusión, y saber hacer.

No suelo mezclar las cosas. Cuando vuelo no crío, y viceversa. Eso no impide que en mi cabeza ya broten ideas de lo que tengo en mente. Esa pareja que no pude formar el año pasado, esa otra que es necesaria para dar sentido a la línea, y mil y una ideas parecidas.

Como cada año, en breve ofreceré una ronda de pichones de cualquier pareja que aparezca en esta sección. Al hilo, muy probablemente el próximo mes de Marzo el espacio ARCON DE LOS SUEÑOS (2017)  vuelva a estar operativo y con él alguna sorpresa. A los intersados os recomiendo estéis atentos.
En cualquier caso, hasta Abril o Mayo no estarán disponibles.

Saludos.


Pabs

lunes, 30 de enero de 2017

Petronios de mi vida...


La temporada comenzó hace más de un mes y medio. Por el camino unas semanas parados por el mal tiempo reinante en toda la península ibérica y Baleares, donde se hacia difícil incluso soltarlas por casa. Eso genero un parón en la preparación subsanado con la llegada de algo de sol.¡Que suerte tienen los canarios!.
Esta semana las saque por primera vez a pasear por la vecina Mallorca, y ayer enjaule de nuevo para soltar hoy. Dos sueltas en 5 días activan a las palomas como pocas cosas. Por ahora buenas sensaciones.

No he entrado ni tan siquiera en la vorágine de separación de sexos. Me lo tomo con cierta dosis de sosiego programado. Hace poco, y el parón ayudo a despertar ese instinto, el celo en la mayoría de palomares se activo. Esto abrió la ventana para separar los sexos para los que lo tienen previsto en su libreta.
Hay que estar atentos a esa ventana, antes de que se cierre. Hay margen. 
Así que estas semanas resultan muy sencillas. Tan sólo tengo que abrir el palomar por las mañanas. No fuerzo nada. Continua la libertad total hasta nueva orden.

En mi opinión el colombófilo es un intérprete de la situación, de la partitura  deportiva, y es en esa, su lectura, donde es capaz o incapaz de levantar determinadas situaciones. Unas veces lo consigue, otras no.
Sé que un día me tocará a mi, pero por ahora siento orgullo de mi colombofilia, sólida, y que tantas satisfacciones me ha dado todos estos años. Y puedo asegurar que hoy en día el perro sabe comer sólo, hace sus necesiadades donde y cuando toca, y todo ello permite afirmar que cuando esto sucede, todo resulta más fácil.

El colombofilo las ayuda, diseña la temporada, marca los pasos, elige a sus guerreras para las batallas importantes, pero al final son ellas las que lo hacen. Nuestro objetivo principal es que saquen todo lo que llevan dentro. El resto es de ellas, les pertenece. Hay palomas con una clase innata que pueden llegar a tapar nuestras carencias como colombófilos, pero son casos aislados. Debemos valorar el palomar en su conjunto. No contemplo otra manera. El gol lo suele meter el delantero, pero hay un proceso hasta llegar a esa orgía. Y es ahí donde reside el gran secreto.

Si además logramos una selección anual, una exigencia mayúscula en la introducción de los mejores voladores como reproductores, en ese caso, si somos capaces de mantener esa ilusión y ese manejo, sólo entonces comienzan a suceder cosas que poco antes imaginábamos como imposibles.

Todos estos años escribiendo de colombofilia, de mis palomas, de mis experiencias y pensamientos, han podido paracer un ejercicio de vanidad. Pues si, probablemente, pero es un orgullo para mi trasladar todo lo que me ha ido sucediendo y narrarlo aquí.

Tan sólo unas semanas atrás me comentaba e insistía un asiduo lector del blog, del porqué no me animaba a traducir el blog. A romper lo que otros no se han atrevido. No soy el mesías de nada ni de nadie. Eso es una lucha de cada uno. Llegar a donde, tú colombófilo, te has marcado es algo que te pertenece exclusivamente a ti. Nadie te va a llevar de la mano ni desmenuzar la comida. El éxito se ha de trabajar. Cada colombófilo es un jeroglífico de difícil solución. Depende de nosotros.

Si sería muy didáctico explicar y desarrollar aqui lo que hago con las palomas o lo que hace cualquier otro. No, no siento esa posibilidad como obligación. A título particular he dado herramientas a algunos para que pudieran desarrollar su colombofilia. Luego hay que querer usarlas de verdad. Pocos quieren. Queremos lo fácil, el premio. Todo cuesta y como todo, no todos valen para lo que dictan sus sueños.


Dos apuntes finales. Ayer me enteré por palabras de su propietario, que la primera insular de Marbella de este año en la isla de Menorca el padre es una paloma 100% mía, en concreto un hijo del 800. Este 800 es un hermano de padre y madre de Petronio. Recordar que Petronio, volado de dos Bazas, este, su primer año de cría, es padre de tres palomas de Marbella con dos hembras diferentes.
La otra paloma que marco de Marbella este colombófilo también lleva del 800.
Curiosamente el hermano de nido de este 800 fue vendido en una subasta de Mallorca. Lo adquirió el mismo propietario de este 800. Al ver que con la adquisición poseía dos hermanos decidio escoger otro, así que yo volé ese 799, logrando un 3º social e insular de Sangonera (520) y un 2º social e insular de Baza(650). Posteriormente fue vendido en Mallorca, precisamente al ganador del grupo Mallorca de este año.
Tengo por ahí una fotografía de Petronio donde se pueden leer unas letras donde auguro un futuro decisivo a este macho, y lo vaticiné antes de ponerlo en la reproducción. ¿Adivino?.

Así que resumiendo, de las 9 palomas regresadas en el club de Mahón en tiempo de control de este Marbella 2016, 6 de ellas llevan de los Petronios. Estas dos que os comento y 4 mías. Marque una quinta que nada tiene que ver con esta sangre, Maya.

880 km y tres saltos de mar. Esto deja a las claras la mayúscula calidad de estas palomas. ¿Orgullo?. Si, es lo que siento, y satisfaccion personal cada vez que me cuentan algo así. ¿Lógico, no?
Creo que con estos Petronios estoy en la senda de algo fantástico. Como siempre el tiempo dirá. Petronio y Petronia, ambos hermanos, ambos volados con dos grandes fondos cada uno, sin mudar él y mudando algunas plumas ella, son animales del año 2014. Todo por delante.

También por casualidad ayer me desvelaron otra. Normalmente cuando narro alguna gesta de palomas que lleven algo de la sangre que trabajo suele ser a final de temporada, que es cuando se recogen los frutos, pero en esta ocasión en el mismo fin de semana me he enterado de varias. 
Y una de ellas, ya se me había olvidado por completo. Hace unos años, 2012, envié a Ibiza unos pichones y un adulto, ayer me enteré por casualidad que uno de aquellos pichones lleva ya 7 fondos y ha sido volado por el Tándem Ramón Palau. Soy consciente que Ibiza no es Menorca en cuanto a su dificultad, pero siete fondos no suena nada mal. Por lo visto el adulto que envié acabó en otro palomar, y ya cuenta con descendencia de fondo y gran fondo.
Y casi por casualidad me entero, y recuerdo al mismo tiempo, que en una subasta, la única efectuada en Mallorca, recuerdo como digo, que una del lote acabó en Ibiza, y a raiz de estos resultados, me entero también que esa paloma dio un hijo con 5 fondos y 2 Marbellas.
 Lo curioso es que no he enviado más palomas a Ibiza que estas, así que resultado ciertamente asombroso.
En fin tras esto, y sobre todo, de esto http://plumanegras.blogspot.com.es/p/palomas-con-luz-propia-fuera-de-mis.html  espero que entendais la satisfacción que uno puede llegar a sentir. Al margen de envidias y demás, esto también es parte del viaje.

Espartano, Impacto, Anastasia, 6 palomas de Marbella, y otras muchas otras salen en mayor o menor medida del mismo epicentro. 



Pabs.

viernes, 6 de enero de 2017

Entrevista a Lionel Debusschere y Louis Van Der Wielen. Año 2000.


Lo primero de todo, feliz entrada del nuevo año para todos. Lo mejor que os puedo desear, de corazón, es mucha salud, para vosotros, los vuestros y vuestras palomas.
Estrenamos el año tras un paréntesis de veinte días con una entrevista en aquel iniciado cambio de siglo en el año 2000 a dos especialistas del fondo belga de la época,  Lionel Debusschere y Louis Van Der Wielen.
Asiduos de la isla durante mucho tiempo. El texto no tiene desperdicio. Estoy de acuerdo en muchas de sus acertadas apreciaciones. También me da la sensación de que a pesar de su acentuado conocimiento de la isla de Mallorca les falta, por ejemplo, convivir día a día con determinados problemas de los isleños, como la presión rapaz y las interminables noches de cesta. Estos son algunos de los puntos más diferenciadores de unas colombofilias y otras. El mar obviamente ayuda a diferenciarnos.
El ejemplo que nos propone uno de los entrevistados en una de sus respuestas aludiendo a una suelta desde Londres no ayuda en su favor, porque en cierto modo se le ven las costuras. 
Resulta muy fácil dar una opinión en un país que no está en la vanguardia de la colombofilia, pero hay aspectos de nuestra geografía y colombofilia que la hacen simplemente más dificultosa que en otros países, al margen de calidades, conocimientos y de la cultura y tradición de países como Bélgica y Holanda que claramente nos superan.
Dicho esto, en muchos de sus comentarios les asiste la razón y se la doy sin contemplaciones.
También debemos comentar que al menos en Menorca, muchas de sus conclusiones hoy están más que corregidas, como el número de palomas que albergan las cestas o las calidades de las instalaciones.
Espero que la disfrutéis.

 




Pabs.

sábado, 12 de noviembre de 2016

¿De veras creéis que los 20 que no llegaron son los buenos y los 30 que sí lo hicieron son los malos?

  
A esta hora de la mañana toca un buenos días. Sin alardes. El sol anda algo perezoso en el horizonte. Le cuesta desperezarse.  A todos nos cuesta para que engañarnos.
A mi personalmente estas primeras horas, y aunque soy un hombre de campo y casi toda mi vida la he pasado más próximo a él que a la ciudad,  me evocan por momentos a ese leve despertar de la metrópoli. Esos primeros vehículos circulando. Las calles inundándose de pisadas. Algún grito a lo lejos. La bocina de un coche. Dos hombres peleándose y "leyéndose la cartilla" el uno al otro. La ciudad amanece.
Todavía recuerdo aquellas mañanas en un lugar cualquiera, donde el afilador de turno no sólo arrastraba su motocicleta. Le seguía también una melodía y el discurso que la acompañaba, dándonos de una forma distinta los buenos días. Aquella música flotaba en el ambiente y llegaba sinuosa al edificio donde vivía. 
Tras unos breves minutos, la sintonía de las mañanas se iba apagando. Se alejaba como si alguien desde la otra habitación estuviese bajando pausadamente el volumen del aparato donde aquella hipnotizante música fluía.
Si ya habías escuchado al afilador, podías dar por hecho que el día ya había comenzado. Y todo eso se te queda grabado de por vida. Supongo que la figura del afilador es cosa del pasado.

No son ni las siete  de un sábado cualquiera pero hoy comienza mi batalla. ¿De que habla este chalado os preguntareis?.
Como cada año, tras meses tallando pichones llega el momento de ver de que pasta están hechos.
Nadie en este mundo sabe del material del que vienen fabricados. Tan sólo vemos el precinto, y tras desembalarlo como mucho la corteza. Si llevas años tallándolos, si puedes tener  una fundada corazonada, una memoria histórica en la zarpa, podríamos incluso ir más allá y hablar de un sexto sentido, un presentimiento, pero nada más. Lo demás es arrogancia o un estéril engañarse a nosotros mismos.
Es relativamente sencillo descartar los que casi seguro no harán nada. Aún así, por ese casi, merece la pena tratarlos como a los demás.



Ya leísteis la bella historia de Jappeloup, un caballo de salto con la altura de un pony que resulto ser extraordinario. Nadie, ni los más expertos habrían apostado un duro por él.
No, no trato de convenceros; Yo lo tengo claro.

Hoy en día la figura del afilador es algo del pasado. La  obsolescencia programada, las nuevas tecnologías, y un largo etc acaban por descartar lo que ya no nos es útil. Una lástima.
Aquel que se atreve a seleccionar los pichones a la mano no se equivocara  jamás. Y ese es su gran problema. No sólo no puede demostrar lo que piensa, sino que además jamás aprenderá ninguna lección de ello. De hecho, no se atreve, ni quiere que eso suceda ya que haría tambalear todo ese imaginario castillo de naipes que se ha montado.
En ese contexto nada que objetar. Lo que no admito es que nos den lecciones de algo que no sólo no puede demostrar sino que además ni tan siquiera se atreven a poner a prueba.

 Voy a finalizar el escrito de hoy con una pregunta. Un colombófilo cualquiera. Tiene sus pichones en un perfecto estado de salud. Vuelan como demonios y su estado de muda permite comenzar a moverlos. Bien ya tenemos unos parámetros. 
El colombófilo tras reflexionarlo, decide irse directamente a 50 km sin sueltas previas. Le vuelan fuerte en casa y está ansioso por conocer de que material están hechos sus criaturas. Los enjaula con la ilusión del que por fin le van a desvelar el final de su serie favorita, de la que es seguidor desde hace meses.  
Se dirige a un punto situado a unos 50 km de su palomar. Allí los suelta de uno en uno. Al llegar a casa sus pasos le conducen a su palomar y al abrir la puerta. ¡Ohhh! , tan sólo hay 20. El resto hasta unos 30 en total fueron llegando ese mismo día y los siguientes que le siguieron. 
¿De veras creéis que los 20 que no llegaron son los buenos y los 30 que sí lo hicieron son los malos? Verdad que no. ¿Por qué unos llegaron y otros no? Aquí es donde entra la literatura de algunos y la "ciencia" de otros. En esto soy pragmático hasta donde me de mi intelecto. Si unos regresan, los demás pueden hacerlo. Y yo soy de los que apuesta por los que regresan. Las reflexiones sobre porque los otros no lo hicieron se las dejo a otros.

Para acabar lo ejmplifico. Son mucho años yéndome a la otra isla a seleccionar un grupo de pichones. Lo hago si es menester. El mes de Enero es un buen mes. Salen las cuentas. El año pasado, debido a que las circunstancias y fechas de calendario de mi club se han visto modificadas en los últimos tiempos, me vi obligado a realizar ese test durante el mes de Noviembre. Son días muy peligrosos y Noviembre es un mes que detesto para estas tareas. No me gustaba el tiempo y menos para pichones imberbes, pero no tuve más remedio que hacerlo.
 Me fui a Mallorca con 56 pichones. La distancia 120 km. Los solté uno a uno. Había pichones de 6 meses, pero también de 4. De hecho tener 6 meses, visto lo visto  no fue una ventaja. 
Tan sólo cumplían una premisa. Estaban bien de muda y habían recibido pocas sueltas por Menorca. Las suficientes. En el día regresaron 4 de 56. En tres o cuatro días la cifra se redondeo con un 12/13 de 56. No lo recuerdo exactamente.
De esas 12 ó 13, 8 de ellas volaron gran fondo unos meses después. A eso le llamo una selección con criterio y éxito. Respeto todas las posibles corrientes de pensamiento pero para alguien como yo que prueba las cosas es difícil que alguien le convenza. 
Lo mejor en estos casos es creer  sólo lo que ves, pero mejor que no te lo cuenten.

Pabs. 

sábado, 5 de noviembre de 2016

Casi nunca es lo que parece. El gran Jappeloup.


  Existen  historias que nos demuestran a menudo lo lejos que podemos llegar  a estar de acertar en nuestros pensamientos, convicciones y pronósticos.
Muchos colombófilos se dejan llevar por teorías que en el mundo de los pragmáticos no dejan de ser, en el mejor de los casos, simple papel húmedo.
Se cuentan por cientos, miles, las historias de animales que demuestran cuán equivocado podía llegar a estar su criador. 
En lo personal tengo mis propias teorías, pero son frutos de lo que vi y volví a ver, pero ninguna de ellas alcanza el calificativo de ley. Simplemente son experiencias, pero afortunadamente éstas no son suficiente. Abundan enormemente las excepciones.
Llegado el caso sería muy pretencioso por mi parte, muy osado, y si por algo me caracterizo, al margen de dar por momentos una imagen equivocada a algunos lectores que se asoman por aquí, es por ser fuente inagotable de realismo. ¿Ambicioso? Naturalmente que si. ¡Quiero más!. Ese debe ser el motor que nos conduzca a situaciones y satisfacciones no imaginadas ni en nuestras mejores cartas a los reyes magos.
Hay colombófilos que descartan a la mano. Esto, salvo que haya una tara física notable o un problema de salud no entra en mis planes. Mi lema es si puede volar, puede hacerlo. No debemos menospreciar esa extraordinaria cualidad que no se ve, que es capaz de convertir a animales aparentemente limitados en  otros extraordinarios y únicos. Animales de leyenda.
Cuando analizo mis pichones y dado mi parcial conocimiento sobre ellos, puedo hacerme una idea aproximada de cuales destacaran y cuales no llegaran muy lejos. Esto es una simple estimación,  aunque  dotada de más aciertos que  errores, pero no podemos caer en la tentación de creer ver más allá de lo que nos permiten nuestros ojos. Hay cosas que hay que dejarlas a la cesta, empecinada constantemente en llevarnos la contraria. 
¿Defectos? ¿Quien no los tiene? Si algo he aprendido durante todos estos años es que una cosa es el prototipo de paloma que el colombófilo anhela  y otro lo que realmente la cesta depura. La diferencia no es baladí. Lo que diferencia a los dos tipos de colombófilos que existen en nuestro universo de plumas es que si bien unos no imponen sus criterios sobre la cesta sino que recogen lo que ésta deja, otros viven una eterna guerra tratando de corregir toda esa información  que la puñetera cesta les va susurrando. Hay que saber escucharla. Con la única que hay que ser totalmente humilde es con ella. Con la cesta.

Hoy os acerco otra historia de caballos. Podría estar hablando de palomas. No hay diferencia para lo que trato de resaltar. La historia de hoy se desarrolla en el salto de caballos.
El salto es una disciplina dentro de la equitación que consiste en un acontecimiento sincronizado juzgado en la capacidad del caballo y del jinete de saltar sobre una serie de obstáculos, en un orden dado. Esta disciplina es una de las más populares de los deportes ecuestres y la más usada por los jinetes de hoy en día, además es la más moderna especialidad del deporte ecuestre, que ha venido a convertir al deporte clásico de la equitación en un deporte espectáculo.
 El protagonista de esta singular historia es un caballo que no refleja en una primera impresión lo que realmente llevaba escondido dentro. El extraordinario Jappeloup.
Jappeloup fue un caballo con el que Pierre Durand escribió una de las  más brillantes páginas de la equitación francesa. Con él gano la medalla de oro en las Olimpiadas de Seúl de 1988 y formo parte del equipo de Francia que ganó el oro en los JEM de Estocolmo de 1990, al margen de ganar inumerables pruebas de su época. 
Un ejemplar extraordinario. Al margen de sus resultados ¿que hacia especial a Jappeloup?. 
Nuestro amigo fue un caballo atípico para el desempeño en los concursos de hípica. Si nos hubiéramos ceñido a su aspecto y cualidades físicas hubiera sido descartado desde sus inicios. Hablamos de un caballo de 1, 57 metros, y su origen no auguraba nada especial. Hijo de Tyrol II, un mediocre trotón francés y de una pura sangre de carreras llamada Venerable.

Jappeloup nació el 12 de marzo de 1975, en la granja ecuestre de Henry Delage, su antiguo dueño. Henry Delage destina a Jappeloup a correr saltos con Françoise Terrier-Thuault que muestra las aptitudes del pequeño caballo para esta disciplina. Años después, Henry Delage, presenta a Jappeloup, con 4 años, a Pierre Durand. Este jinete decide no probarlo, ya que , en sus propias palabras,  era "muy pequeño" , y que eso no le permitiría hacer una carrera internacional.

Un año después, Pierre Durand decide pensarse otra vez la propuesta de comprar a Jappeloup al verlo saltar en competición. Quedó impresionado de sus cualidades, se lo compró a Delage y lo llevó a sus cuadras de Saint Seurin.

El caballo era desobediente y con gran carácter, pero poseía una extraordinaria capacidad para el salto. 

A los 6 años compite en Fontaineblau y queda 10º realizando algunos recorridos muy llamativos. Pierre Durand trabaja a conciencia a su castrado negro pues presenta un carácter complicado: sin duda se entremezclan su sangre de trotón y purasangre.
 A  los 7 años gana el campeonato de Francia sin hacer una sola falta en los tres días de competición y ya indica que va a tener proyección internacional.

Efectivamente el caballo, siempre con Durand, gana numerosas pruebas en CSI y CSIO. En 1984 es seleccionado para la olimpiada de Los Ángeles pero JAPPELOUP se para en un obstáculo, su jinete se cae quedándose con la cabezada en la mano y el caballo se escapa. Estas imágenes fueron televisadas y se vieron muchas veces en todo el mundo. Muchos aficionados franceses criticaron la inclusión de JAPPELOUP en el equipo olímpico y adujeron que un caballo de sus características no era olímpico. Se equivocaban.
En 1986 consigue muchas victorias, queda 11º en la Final de la Copa del Mundo y es finalista en el campeonato del Mundo y aunque Durand queda 4º para muchos JAPPELOUP fue el mejor caballo de la Final. Por equipos colabora a la medalla de bronce de Francia.

En 1987 gana el campeonato de Europa a nivel individual, si bien ya dos años antes había quedado 9º, y consigue la plata por equipos. Este mismo año también gana el Gran Premio de La Baule.

En 1988 gana la medalla de oro individual en la olimpiada de Seúl y el bronce por equipos, asimismo quedó 6º en el Gran Premio de Aachen y 2º en la Final de la Copa del Mundo.

En 1989 gana la medalla de plata por equipos en el campeonato de Europa y queda 6º a nivel individual.

En 1990 gana la medalla de oro por equipos en el campeonato del Mundo de Estocolmo y queda 18º individualmente. Este mismo año queda 2º en la Final de la Copa del Mundo y gana el Gran Premio de Roma.

En 1991 gana muchas pruebas importantes y es 3º en el Gran Premio de Rótterdam y 6º en el de Calgary.
Como se puede deducir facilmente nuestro amigo tuvo una carrera deportiva excepcional que encumbró a Pierre Durand. Bien hizo Pierre Durand rehusando las grandes ofertas de compra que siempre le hicieron por su pequeño animal.
 No tenía el físico de un caballo de salto de obstáculos, pero aún así ganó los Juegos Olímpicos, con el jinete francés Pierre Durand, en 1988 y muchos más premios. En 2013 se hace una película en su homenaje.
Esto debería ser suficiente para demostrarnos que nosotros no podemos ver más allá. Nos debemos limitar a prepararlos como los ángeles. El resto lo hacen ellos. Y algunos lo hacen con cualidades que una mano no puede tan siquiera  imaginar.  

Pabs.